Páginas vistas en total

martes, 6 de octubre de 2015

Santuario de Ntra Sra de la Cabeza, pintura



Al sur de Motril, sobre un pintoresco cerro aislado desde el que se domina la población, la vega y el mar, se alza el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, Patrona de esta ciudad.
En época musulmana coronaba la cumbre de este pequeño monte un castillo llamado Qalat-al-Xaiar, donde cuenta la leyenda que residía por temporadas la reina Cefi Fátima Horra, hija del rey nazarí Muhammad IX el Zurdo, esposa de Abu-I-Hasan y madre del último rey musulmán granadino Boabdil. Esta fortaleza fue mandada derribar por orden de los Reyes Católicos en 1499 ante la eventualidad de una sublevación mudéjar.
Esta pintura me gusta por sus colores, el azul del cielo y el verde de la vega.

martes, 29 de septiembre de 2015

VIDA COTIDIANA

TEXTOS DE LA VIDA COTIDIANA

¿Te has parado a pensar alguna vez en la cantidad de textos que lees o que tienes que escribir a lo largo de un día cualquiera de tu vida? Tu entorno está lleno de mensajes que te sirven para ordenar y facilitar muchas de las actividades que realizas, desde tomar apuntes, hasta dejar una nota a algún compañero o amigo. Una felicitación de cumpleaños, las instrucciones para viajar con seguridad en un avión, un aviso en la puerta de algún establecimiento con la información sobre horarios o una receta de cocina son algunos de esos textos.

La carta personal es un texto escrito que se envía a una persona conocida. Puede tener distintas finalidades.

martes, 10 de marzo de 2015

Palomear

La lengua es como una piel que recubre el cuerpo social y se estira y se encoge siguiendo sus mudanzas.
El periodista y escritor Jesús Marchamalo  me habla en Panamá, durante el VI congreso de la Lengua, de un verbo genial que le oyó decir a un mexicano para expresar la acción de marcar con un pequeño signo las casillas de un formulario: palomear. "¿Ya palomeaste el documento?". Es una palabra ingeniosa y elocuente porque el pequeño trazo suele tener, en efecto, la silueta de un ave; y escoger que sea una paloma le da un toque modesto, doméstico, risueño. He aquí una lengua vibrando de vida.
La lengua es como una piel que recubre el cuerpo social y se estira y se encoge siguiendo sus mudanzas. Algo tan orgánico no se puede modificar por decreto: el voluntarismo no funciona (esos espeluznantes "ciudadanos y ciudadanas", por ejemplo). Solo un cambio real de la sociedad puede hacer evolucionar el manto de palabras que la recubre. Por eso no me extraña que ahora sean los países latinoamericanos los más capaces de mostrar esa vitalidad creativa.

Rosa Montero